No es un secreto que el alcohol provoca graves daños en la salud de quien lo consume. Puede alterar la percepción, causar problemas hepáticos y cardiovasculares… y también afectar negativamente a la salud bucodental. ¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo para descubrirlo.
Sequedad oral
Uno de los principales efectos del alcohol es la deshidratación. Su consumo provoca sequedad oral y disminuye la salivación. La saliva es fundamental para neutralizar los ácidos que causan las caries, por lo que si esta desaparece es más probable desarrollarlas.
Erosión del esmalte dental
Las bebidas alcohólicas tienen un alto contenido ácido que erosiona el esmalte dental dejando expuestas las capas internas de los dientes haciéndolos más susceptibles a la sensibilidad dental y a las caries.
Enfermedades periodontales
Está demostrado que las personas que consumen alcohol tienen un mayor riesgo de desarrollar gingivitis y periodontitis. Este problema afecta a las estructuras que sujetan los dientes causando sensibilidad, sangrado e inflamación de encías e, incluso, la pérdida dental.
Cáncer oral
El consumo de alcohol, generalmente combinado con el de tabaco, puede aumentar el riesgo de padecer cáncer oral, un problema de salud grave que afecta a varios tejidos de la boca y puede poner en riesgo la vida de quien lo padece.
Para evitar estos efectos negativos del alcohol y cuidar de tu salud y de la de tu sonrisa, la clave está en adoptar prácticas de consumo responsable. Además de moderar su ingesta, es importante mantener una correcta rutina de higiene oral y acudir regularmente al dentista para evaluar el estado de tu boca para que, en caso de detectar cualquier anomalía, comenzar con el tratamiento lo antes posible.
En nuestra clínica dental en León contamos con un gran equipo de profesionales que se encargarán de cuidar de tu salud bucodental. ¡Pide cita y ven a visitarnos!