En muchas ocasiones reforzamos la importancia de mantener una buena rutina de higiene bucodental. Y muchos de nuestros pacientes se sorprenden cuando, a pesar de cepillarse los dientes con la frecuencia recomendada, aparecen las infecciones que pueden dañar su sonrisa.

La explicación está justamente en el hecho de asumir esta rutina de manera automática, sin poner atención en el momento de la limpieza a cómo estamos realizando el cepillado. No te preocupes: es algo muy común. Por ello, desde +dentalLeón, tu clínica dental de confianza en León, hemos elaborado una breve guía con la que corregir las deficiencias y errores más extendidos que cometemos en el momento del cepillado. Tomando buena nota de esta lista, conseguiremos lucir la sonrisa sana y espectacular que estamos buscando.

¿Tu cepillo se adapta a tus necesidades?

Es el error más común. Y es que para cada tipo de sonrisa hay un tipo de cepillo ideal. Saber cuál es el tuyo puede ser una tarea compleja teniendo en cuenta toda la variedad existente. Pero, aquí va un truco infalible para no fallar en la elección: prestar atención a sus filamentos.

Si no sufres de gingivitis ni sensibilidad dental, puedes permitirte elegir un cepillo de textura dura, con extraordinaria eficacia para retirar los restos de alimentos atrapados en la superficie dental. En cambio, si tus encías están sanas pero te resulta incómoda una dureza tan intensa, los cepillos de textura media son ideales para eliminar la placa sin producir daños periodontales. Por último, para los que buscan menor fricción y se recuperan de algún tratamiento oral, los recomendados son los cepillos de textura suave, sin duda los más respetuosos con tus encías.

¿Cuánta pasta de dientes es necesaria?

Probablemente no tanta como la publicidad de dentífricos quiere que pienses. Aunque en los anuncios vemos cómo se aplica la pasta a lo largo de toda la superficie del cepillo, la realidad es que basta con una pequeña cantidad, apenas del tamaño de un guisante. Recuerda que el dentífrico es un plus: la potencia de limpieza está en una buena técnica del cepillado y la pasta, si está enriquecida con flúor, consigue implementarla.

¿Cuántas veces al día es necesario cepillarse?

Digamos que lo mínimo son dos veces al día, pero, lo recomendable, es que lo hagas después de cada comida. Recuerda que cuanto más tiempo permanezcan los restos de alimentos y bebidas adheridos a la superficie dental, más probabilidades tendrás de sufrir una enfermedad oral.

No limpiar la lengua, no añadir seda dental o colutorio al final del cepillado o enjuagarse con agua como colofón son otros de los errores más repetidos. Lo mejor para salir de dudas y adquirir unos buenos hábitos de higiene bucodental es pedir cita con tu odontólogo de confianza en León. Estaremos encantados de atenderte.