El sarro dental, también conocido como cálculo dental, es una de las causas más comunes de problemas bucales como la gingivitis y el mal aliento. Es algo que afecta a muchas personas, pero que se puede prevenir y tratar con los cuidados correctos.
¿Qué es el sarro dental?
El sarro es placa bacteriana que se ha endurecido sobre los dientes. La placa es una película incolora y pegajosa que se forma a diario por la acumulación de bacterias, saliva y restos de comida. Si no se elimina correctamente con el cepillado y el uso del hilo dental, esta placa se endurece y se convierte en sarro, una sustancia de color amarillo o marrón que se adhiere fuertemente a los dientes, especialmente en la línea de las encías.
¿Por qué se forma el sarro?
El sarro se forma por una higiene dental deficiente, pero también influyen otros factores como:
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Dieta rica en azúcares o carbohidratos.
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Falta de uso del hilo dental.
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Tabaquismo.
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Cambios hormonales.
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Producción elevada de saliva con alto contenido de minerales.
Una vez que el sarro se ha formado, no se puede eliminar con el cepillado normal. Es aquí donde entra la importancia de las visitas regulares al dentista.
¿Cómo se elimina el sarro?
La única forma efectiva de eliminar el sarro es mediante una limpieza profesional realizada por un dentista o higienista dental. Este procedimiento se conoce como tartrectomía o limpieza dental profunda, y se utilizan herramientas especiales para desprender el sarro sin dañar el esmalte.
Consejos para prevenir el sarro
Si quieres evitar que la placa se convierta en sarro:
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Cepíllate los dientes al menos dos veces al día.
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Usa hilo dental todos los días.
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Evita el consumo excesivo de azúcares.
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No fumes.
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Acude al dentista cada 6 meses para realizarte revisiones y limpiezas.
Cuidar tu salud bucal es más sencillo de lo que parece. Si notas manchas en tus dientes o tienes las encías inflamadas, pide cita en nuestra clínica dental en León y te ayudaremos a cuidar de tu sonrisa.